Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2026
Imagen
  CENA, BAILA, ESCRIBE Un día, en clase, recibimos alborotadas la propuesta de Carmen de cambiar nuestra sesión de taller de escritura en el saloncito de su casa por: salir a cenar, ir después a bailar y para terminar, sentarnos en algún lugar a escribir sobre la experiencia vivida.  Semanas después, llegó la noche acordada de mayo.  Quedamos a la caída del sol en un restaurante mejicano de la Alameda de Hércules. Después de un día caluroso, la noche se quedó espléndida y escogimos la terraza. Sobre las mesas, nos daba la bienvenida el mismo hule de nuestras sesiones de taller. Para mí, hubo un antes y un después. Mientras estuvimos sentadas alrededor de la mesa comiendo y bebiendo, con nuestros cuerpos anclados, fuimos las mismas. La conversación, todo cuanto ocurría, tenía sentido. También el tatuaje simbólico con nuestro alias, que la profesora nos dibujó en el antebrazo con tinta morada: en el mío, DISFRUTONA. La estampa mostraba un grupo de mujeres que cenan alegres....
Imagen
MELODÍA SILENCIOSA Cada día, al levantarme, acudo a saludarlas. La jornada no empieza hasta que poso mi mirada en ellas. Erguidas sobre un lecho protector, anhelan ser contempladas. Lucen entusiastas bañadas por la lluvia, cuando los días refrescan o el calor aumenta. No faltan a la cita. Me brindan cada vez: su atrevimiento, su fragancia, su belleza. Aman la caricia del sol. Lo necesitan. Coquetas lo buscan. Como hice yo sin mesura, cuando creía en la primavera eterna. Hace casi dos meses, tras una larga espera, las coloqué en un trenzado de madera. Conté las líneas como las de un pentagrama. Las deposité de forma armoniosa como si fueran corcheas, blancas, negras. Ajusté el espacio para percibir la tonalidad de cada una de ellas. Bajo los cuidados de mi batuta, esta composición se hace realidad cada día. Puedo oír cómo sus colores se hinchan hasta estallar. De sus cálices rebosa una melodía silenciosa. Compartimos jardín. Yo las contemplo. Ellas me observan. Yo las arreglo y ellas me...
Imagen
TAN CERCA, TAN LEJOS Me siento fuera del tiempo. No es la primera vez. Sin moverme del sitio, por unos instantes, he permanecido perdida sentada en el espacio de mi escritorio.             Pedía cita telefónica para mi revisión oftalmológica. En el centro médico de costumbre, con el especialista de siempre.             Al colgar comencé a anotar fecha y hora en el calendario del móvil. Al añadir la ubicación no me salió la imagen del hospital de las veces anteriores. Me gusta ilustrar las anotaciones con una fotografía de referencia. Me ayuda a encontrar los eventos y me tranquiliza reconocer visualmente el lugar al que debo llegar.             Deslizo por la pantalla el dedo para buscarla en la anotación de la última cita. La encuentro. Confirmo que existe. En vez de nombrar el edificio escribí la dirección. ...
Imagen
LA HEBRA DE MARÍAMOCO Rozo la frontera entre la realidad y la fantasía. Soy barroca. El vacío me encoge.      En el colegio, la hebra de mis labores siempre era demasiado larga. Y claro, los nudos abundaban. Algunos se deshacían; otros exigían tijeras. No siempre las tenía a mano. Intentaba solucionarlo, sin mucha maña, antes de que madre Paz completara la ronda por el taller de costureras párvulas. Al llegar junto a mi mesa, rara vez pasaba de largo. Como una letanía, en cada parada del viacrucis, exclamaba:      —Ya estamos otra vez con la hebra de Maríamoco, que cosió un camisón y le sobró pa otro. Y al finalizar levantaba los ojos al techo, exhalando un suspiro —. ¡Ay, Señor!      Me puede la emoción.      Los detalles me atrapan, bailo con ellos.      Como las flores en primavera, despliego mis colores. Sobre el papel, nunca hago cambio de armario. Me hundo entre sus telas. Buceo a pulmón en busca de una per...